jueves, 17 de julio de 2008

Epitafio para aquel que ha llegado...



No vayas a mi tumba y llores
Pues no estoy ahí.
Yo no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan,
el brillo de un diamante en la nieve,
la luz del sol sobre el grano maduro,
la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer
soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores,
no estoy ahí,
yo no morí.
-Indio Americano Anónimo.

1 comentario:

Genius dijo...

Wow esto está fascinante! por lo que algunos creen que el morir es el fin de la vida otros conservan la fuerte convicción que solo es un paso hacía una nueva existencia..Dicen que uno no muere mientras exista alguien que lo recuerde....bendiciones....*"